Un sensor inductivo entregaba una forma de onda perezosa que confundía una PLC, provocando rechazos. Añadimos un comparador con histéresis y un filtro RC cuidadosamente sintonizado. Los falsos disparos desaparecieron, y el rendimiento subió. Documentamos umbrales, tiempos y márgenes, y replicamos la solución en estaciones vecinas. La lección fue clara: un ajuste analógico bien pensado puede transformar la fiabilidad de procesos enteros, evitando cambios costosos en software y maquinaria que sólo parcheaban síntomas.
Shannon nos enseñó a modelar información con álgebra booleana, y Kilby integró sueños en silicio. En la mesa, esas ideas piden resistencias reales, fugas y tiempo finito de conmutación. Al construir puertas con diodos, comparadores y transistores, comprendemos que la abstracción se sostiene con detalles físicos. Experimenta midiendo márgenes, juega con histéresis, y observa cómo los bits adquieren textura tangible. Comparte tus descubrimientos, porque cada ensayo en protoboard destila historia, matemáticas y oficio electrónico.
Toma dos transistores NPN, resistencias de pull-up y algunas de base, y arma una NOR funcional. Mide niveles, calibra corrientes, y añade un seguidor si necesitas más capacidad de carga. Observa cómo el ruido afecta umbrales y cómo la histéresis opcional limpia fronteras. Publica tus resultados, esquemas y oscilogramas; comparar implementaciones enriquece a todos. Verás que, con ingenio, los ladrillos analógicos permiten recrear lógica fiable, afianzando comprensión y confianza para abordar proyectos mayores con seguridad.